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Estos son los 3 mitos dañinos más frecuentes sobre los inmigrantes en EEUU

today07/05/2023 20

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Aunque el tema de la inmigración es activamente debatido en Estados Unidos, es también poco entendido y gran parte del pensamiento convencional y la retórica política sobre él se basan en mitos más que en hechos. Estos son tres de ellos.

Estados Unidos es, y ha sido durante mucho tiempo, una sociedad pluralista que incluye grandes comunidades de inmigrantes.

Sin embargo, la migración es un tema activamente debatido, pero poco entendido, y gran parte del pensamiento convencional y la retórica política sobre el tema se basan en mitos, más que en hechos.

Por estas razones, las políticas migratorias y las estrategias para facilitar la aculturación, el proceso psicológico de asimilación a una nueva cultura, suelen resultar ineficaces.

Trabajo frecuentemente con poblaciones inmigrantes en mi desempeño como terapeuta familiar y como estudioso de la aculturación.

Estos son algunos de los conceptos erróneos más comunes con los que me encuentro en mi labor.

1. Los inmigrantes no quieren aprender inglés

Estados Unidos alberga más migrantes internacionales que cualquier otro país, superando los cuatro países que le siguen (Alemania, Arabia Saudita, Rusia y el Reino Unido) combinados, según datos de 2020 de la División de Población de las Naciones Unidas. Mientras que la población de EEUU representa alrededor del 5% de la población mundial total, cerca del 20% de todos los migrantes globales residen allí.

Un número abrumador de estos inmigrantes están aprendiendo inglés, a pesar de la percepción pública de lo contrario.

Los inmigrantes y sus hijos aprenden inglés hoy al mismo ritmo que los italianos, alemanes y europeos del este que emigraron a principios del siglo XIX.

Según los datos del censo de EEUU, los inmigrantes adultos informan tener mejores habilidades en inglés cuanto más tiempo han vivido en EEUU. De 2009 a 2019, el porcentaje de personas que hablaban inglés “muy bien” aumentó del 57 % al 62 % entre los inmigrantes de primera generación.

2. Los inmigrantes no tienen educación

Contrariamente a la creencia popular de que los inmigrantes que se mudan a EEUU tienen una educación mínima, muchos de ellos tienen una buena educación.

En los últimos cinco años, el 48% de los inmigrantes que llegaron han sido clasificados como altamente calificados, es decir, tienen una licenciatura o un posgrado. En comparación, solo el 33% de los nacidos en EEUU tienen una licenciatura o un título superior.

Además, la búsqueda de educación superior es valorada y fomentada en las comunidades de inmigrantes, en particular las que llegaron de sociedades colectivistas, que son comunes en los países del sur de Asia. Los inmigrantes de estos lugares tienden a priorizar la virtud del proceso de aprendizaje y la alegría de alcanzar un hito educativo.

Eso no significa que los inmigrantes altamente educados puedan deslizarse fácilmente hacia trabajos bien remunerados. Muchos de ellos se encuentran trabajando en trabajos de baja categoría que no requieren un título, y el subempleo entre los inmigrantes altamente educados sigue siendo un problema clave en EEUU en la actualidad.

3. La mejor manera de adaptarse es abrazar la cultura estadounidense

Durante décadas, los estudios de aculturación han resaltado la importancia de que los inmigrantes adopten la cultura estadounidense. Los legisladores, terapeutas y educadores que ofrecieron servicios a los inmigrantes se adhirieron a una comprensión limitada de la aculturación, que animaba a los inmigrantes a adaptarse a su país de acogida alejándose de la cultura de sus países de origen.

Luego, en 1987, el psicólogo John Berry propuso un modelo de aculturación que esbozaba nuevas estrategias.

Según Berry, los inmigrantes deben esforzarse por conservar elementos de su identidad cultural original y, al mismo tiempo, adoptar una nueva identidad cultural que se incorpore a la cultura y los valores estadounidenses.

Hoy en día, el modelo de Berry es el más utilizado para entender la aculturación.

Sin embargo, aunque el modelo reconoce que las estrategias de aculturación pueden evolucionar con el tiempo, no tiene en cuenta las formas emergentes de inmigración transnacional en las que los inmigrantes mantienen fuertes lazos con su país de origen.

Los avances tecnológicos han hecho que sea mucho más fácil para los inmigrantes mantener lazos con su cultura original. También hay ciudades, vecindarios y pueblos de EEUU donde las comunidades de inmigrantes son la mayoría demográfica. Lugares como Hialeah, Florida, donde los cubanos y los cubanoamericanos representan el 73% de la población, y partes del área metropolitana de Detroit, que tienen un número creciente de inmigrantes indios.

Para los inmigrantes que viven en estas “islas de inmigrantes”, hay menos obligación de pasar por un proceso transformador de aculturación, ya sea americanizando los nombres extranjeros o no enseñando a los niños el idioma de su país de origen.

Aun así, muchos inmigrantes se sienten presionados a restar importancia a sus antecedentes. Mientras realizaba entrevistas con miembros de la comunidad turca en Chicago, hablé con muchas personas que admitieron que no se sentían cómodas haciendo alarde de su cultura turca. Esto no me sorprendió. Los inmigrantes suelen estar expuestos a nuevos conjuntos de prejuicios y sesgos, por lo que temen no poder acceder a servicios como la atención médica y la educación.

Este miedo refuerza la necesidad de asimilarse a los valores de la cultura dominante que, en Estados Unidos, incluye principios individualistas como la independencia, y la supresión de los valores culturales propios, como estar orientado a la familia. Se trata esencialmente de una estrategia de autoprotección.

En mi trabajo, descubrí que los inmigrantes que se involucraron en lo que se llama “inocuidad cultural” (comportarse de maneras que pueden suavizar su expresión étnica y cultural) tuvieron más dificultades para adaptarse a su nuevo hogar.

Por esas razones, es crucial que los trabajadores sociales, terapeutas, maestros y legisladores que trabajan con familias inmigrantes se centren en las tensiones entre la aculturación, la identidad étnica y el bienestar.

 

Fuente: Univision.com

Written by: Editor

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