Estas son las claves de la nueva regla de carga pública que entra en vigor este lunes

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Estas son las claves de la nueva regla de carga pública que entra en vigor este lunes

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El nuevo protocolo limita las opciones para conseguir visa para entrar a Estados Unidos y también afectará a quienes pidan la residencia permanente (green card). Quienes hayan usado fondos públicos durante 12 meses en los últimos 36 meses serán los más afectados.

 

Este lunes 24 de febrero entra en vigor la nueva regla de carga pública, protocolo que regulará la manera en a partir de ahora que los empleados del gobierno federal de Estados Unidos determinarán si otorgan o no un beneficio migratorio, por ejemplo: una visa, una extensión de plazo de estadía o una residencia legal permanente (green card o tarjeta verde).

 

La nueva política cambia por primera vez un sistema que venía implementándose desde 1965, cuando el entonces presidente, Lyndon B. Johnson, promulgó la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA), que regula el sistema migratorio y determina quiénes son los extranjeros que pueden entrar y permanecer en el país, ya sea como no inmigrantes o inmigrantes.

 

Hasta ahora, el proceso para la obtención de una visa o la residencia incluye el demostrar que el extranjero tiene los recursos para pagar sus gastos y no depender del gobierno. Pero la nueva regla agrega otra serie de factores en una nueva ecuación que incluye, por ejemplo, la edad, el estado de salud o el nivel de estudio.

 

Todo ello eleva las preocupaciones. Estas son las claves para entender de qué se trata la nueva regla de carga pública.

 

De qué se trata

En septiembre del año pasado el gobierno reveló planes para dificultar la arrobación de visas (incluyendo la extensión de plazos de estadía), cambio de estatus o pedidos de residencia legal permanente (green card) a los extranjeros que han solicitado ayuda pública o subsidio, tal como cupones de comida (food stamp), asistencia para vivienda o dinero en efectivo.

 

El nuevo protocolo está en el hecho de que el gobierno a partir de ahora tendrá más flexibilidad a la hora de negar visas o residencias si los solicitantes o miembros de su familia se van a beneficiar de ayudas públicas, entre ellas, por ejemplo, Medicaid, programa de alimentación para niños o los vouchers de alimentos.

 

Qué cambia

“Siempre ha existido el requisito de carga pública”, explica José Guerrero, un abogado de inmigración que ejerce en Miami, Florida. “Pero ahora la discreción que el gobierno le otorga a los agentes del servicio de inmigración (Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración -USCIS-) y a los funcionarios del Departamento de Estado, es mucho más amplia”.

 

“Los factores a determinar son aproximadamente ocho y deberán tenerlos todo en cuenta al momento de decidir si aprueban o no una visa o la residencia. A partir de ahora habrá más posibilidades de determinar que una persona podrá convertirse en carga pública y le negarán el trámite”.

 

Qué se espera

“Que se compliquen los procesos para ajustar un estado migratorio o cuando una persona pida una visa para entrar a Estados Unidos”.

 

“Habrá que sortear más requisitos” Y habrá que prepararse para lidiar en dos escenarios distintos”.

 

Cuáles son los escenarios

Hernández explica que, cuando se comienza un proceso de ajuste estando el familiar dentro de Estados Unidos, “el caso se comienza ante la USCIS. Con ellos hay una mayor habilidad para avanzar en el proceso y el inmigrante puede ir acompañado por el abogado que lo representa. Ese es un escenario”, indica.

 

El segundo escenario es cuando el inmigrante, una vez culmina el trámite ante la USCIS, debe salir de Estados Unidos para hacer el trámite consular.

 

“Aquí el riesgo es grande”, dice Hernández. “El inmigrante deberá enfrentar solo este proceso, sin abogado, y sortear el nuevo reglamento ante un criterio y una experiencia distinta a la que maneja la USCIS”.

 

“Las probabilidades de que le nieguen el trámite serán más altas. Habrá que tomar previsiones, preparar de mejor manera cada caso para no fallar. Habrá más nerviosismo, aumentará el estrés y los requisitos para que a una persona le den visa para entrar a Estados unidos”, indica.

 

Fuente: UN

asp