Aunque Trump niega el riesgo de recesión, la Casa Blanca considera algunas medidas preventivas, según reportes

Noticias Populares

Senadores demócratas presentan proyecto de ley para bloquear la nueva regla de carga pública de Trump

Un grupo de senadores demócratas presentó este martes una propuesta de ley que busca bloquear la...

Clientes de Delmarva Power obtendrán crédito después de un error de facturación

Delmarva Power actualmente está emitiendo créditos a unos 74,000 clientes después del...

Un abogado del cartel de Sinaloa que blanqueó $3.5 millones en California pasará 8 años tras las rejas

Este litigante mexicano operaba una casa de cambio que recibió los ingresos por la venta de varios envíos...

Phoca Facebook Comments

Share on Myspace

Aunque Trump niega el riesgo de recesión, la Casa Blanca considera algunas medidas preventivas, según reportes

Star InactiveStar InactiveStar InactiveStar InactiveStar Inactive
 

El presidente Trump presume de la buena salud de la economía estadounidense, pero funcionarios de su gobierno citados por los diarios 'The Washington Post' y 'The New York Times' indican que podría considerarse una rebaja temporal del impuesto a los salarios y una reversión parcial de los aranceles a las importaciones chinas.

 

A pesar de que el presidente Donald Trump afirma que la economía estadounidense marcha "tremendamente bien" y tanto él como sus asesores descartan una recesión, otro relato parece que ocurre puertas adentro en la Casa Blanca, de acuerdo con reportes de medios que hablan sobre planes para un posible recorte de impuestos a los salarios y la reversión de algunos aranceles como medidas preventivas ante un eventual debilitamiento económico global.

 

El diario The Washington Post, basándose en información proporcionada por tres funcionarios del alto gobierno, fue el primero en reportar la discusión sobre una bajada temporal de los impuestos a las nóminas para mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores.

 

Millones de trabajadores estadounidenses pagan impuestos sobre sus ganancias para financiar el programa de seguro de salud de Medicare para los ancianos y el Seguro Social, que proporciona pagos de ingresos para los jubilados.

 

Bajo el mandato del presidente Barack Obama este tipo de impuesto se redujo temporalmente en 2011 y 2012 con el propósito de reflotar la economía estadounidense tras el estancamiento causado por la crisis financiera de 2008.

 

En este momento, los trabajadores pagan un impuesto del 6.2% sobre los primeros 132,900 dólares de sus ingresos, y los empleadores pagan otro 6.2%.

 

Según el Post, los funcionarios no mencionaron qué tan grande podría ser el recorte del impuesto a los salarios, advirtiendo que la discusión apenas está en su primera etapa y aún no han buscado la opinión de Trump.

 

Inclusive, si Trump avala el plan se necesitaría la aprobación del Congreso para modificar el impuesto.

 

De momento, la respuesta oficial que ha dado la Casa Blanca es que la “reducción de los impuestos a los salarios no es algo que se esté estudiando en este momento". La agencia Reuters también obtuvo una respuesta similar de un funcionario del gobierno que habló bajo condición de anonimato.

 

También el diario The New York Times indica que los planes de contingencia que prepara el equipo económico de Trump para una eventual desaceleración contempla la reversión de algunos de los recientes aranceles impuestos por la administración Trump a las importaciones chinas.

 

Sin embargo, el Times señala que “es poco probable que Trump invierta abruptamente el curso de los aranceles que ha impuesto a los productos chinos” en el marco de la llamada guerra comercial, ya que según el presidente “Pekín se come” los gravámenes, pero no afectan a los consumidores estadounidenses.

 

El Times también comenta que aunque que los recortes de impuestos a la nómina son populares entre muchos demócratas porque tienden a beneficiar a los trabajadores de clase media, "es poco probable que esta medida sea tomada en un año electoral por la Cámara liderada por los demócratas".

 

Las discusiones en el seno del gobierno referidas por los medios, aunque todavía parecen ser exploratorias, ponen de manifiesto la creciente preocupación por la desaceleración del crecimiento económico. Estados Unidos se encuentra en su expansión económica más larga registrada, pero los economistas advierten cada vez más que se avecina una recesión.

 

Según una encuesta publicada el domingo por la Asociación Nacional de Economistas de Negocios (NABE) citada por la agencia AFP, casi tres cuartas partes de los economistas estadounidenses esperan una recesión para 2021.

 

La semana pasada se desplomaron los mercados financieros en Alemania, Reino Unido y Francia, arrastrando a la baja también al índice Dow Jones, el principal indicador de la Bolsa de Nueva York.

 

Además, las acciones de Estados Unidos cayeron después de que los rendimientos de los bonos de Tesoro se invirtieron brevemente, por primera vez desde 2007.

 

A pesar de las señales preocupantes, este lunes la Bolsa de Valores de Nueva York cerró con número en verde, encabezados por las ganancias en las compañías tecnológicas, después de que Estados Unidos le dio a la empresa china Huawei más tiempo para adquirir productos de empresas estadounidenses.

 

El índice S&P 500 creció en 34 unidades (1,2% ) para ubicarse en 2.923, mientras que el promedio industrial Dow Jones subió 249 puntos (1% ) a 26.135 y el tecnológico Nasdaq se elevó en 106 tantos (1,3% ) a 8.002. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años pasó de 1,54% a 1,60%.

 

Mientras en Washington Trump y su equipo se empeñan en negar el impacto que podría generar una desaceleración global, al otro lado del Atlántico los temores crecen. Este lunes, el banco central de Alemania, Bundesbank, admitió que el país se encamina a la recesión técnica provocada por el frenazo de su industria automovilística, los temores a un Brexit sin anestesia ni acuerdo con Gran Bretaña y las tensiones comerciales entre China y EEUU, refirió el diario El País.

 

Fuente: UN

eyh