El gobierno crea oficina para revocar ciudadanías: por qué no debería preocuparte

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El gobierno crea oficina para revocar ciudadanías: por qué no debería preocuparte

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Si no has dicho mentiras en tu proceso para naturalizarte, no hay razón para alarmarse por la decisión del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de abrir una oficina para identificar a quienes puedan haber cometido fraude. Te lo explicamos.

 

El Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) anunció esta semana que abrirá una oficina en Los Ángeles para identificar a aquellas personas que puedan haber cometido fraude durante su proceso de naturalización. Pero esto no afectará a todos los que hayan obtenido la ciudadanía estadounidense, sino a aquellos que la hayan alcanzado al mentir en sus declaraciones.

 

Según explicaron, USCIS contrató a decenas de abogados y agentes de inmigración para que revisen los casos de quienes hubieran tenido una orden de deportación con una identidad y hayan alcanzado la residencia legal permanente o la ciudadanía con otra, lo que es considerada una manera fraudulenta. Y aquellos en los que haya sospecha, serán remitidos al Departamento de Justicia (DOJ) y los fiscales podrían presentar cargos para iniciar un proceso de quitarles el beneficio.

 

Para entender cómo puede afectarte respondemos algunas preguntas:

 

  • De dónde parte la decisión de crear una oficina

 

El pasado 19 de septiembre de 2017, un operativo del Departamento de Justicia (DOJ) –llamado Janus– puso bajo sospecha a unas 315,000 ciudadanías por naturalización luego de determinar que las huellas digitales de estas personas no existían en la base de datos de USCIS. Sospechaban que algunos de estos casos se explicaban con procesos en los que la intención de la persona era evitar que se conocieran sus antecedentes penales.

 

La revisión de estos casos fue anunciada por el DOJ tras un fallo judicial de un juez en Nueva Jersey que ordenaba revocar la ciudadanía por naturalización de Basljunder Singh. El hombre de origen indio, explica un comunicado, llegó al aeropuerto internacional de San Francisco el 25 de septiembre de 1991 sin documentos que probaran su identidad. Dijo que se llamaba Davinder Singh y con ese nombre se inició su proceso de exclusión del país, aunque no acudió a su audiencia en corte. Se ordenó su deportación el 7 de enero de 1992.

 

Un mes después, el 6 de febrero de 1992, introdujo una aplicación de asilo pero bajo el nombre de Baljinder Singh y alegando que entró al país sin haber sido sometido a ningún tipo de inspección. Él dejó sin efecto ese proceso una vez que se casó con una ciudadana estadounidense y se naturalizó. El caso fue investigado y se llegó a la conclusión de que mintió en el proceso. Un juez revirtió su ciudadanía y lo convirtió en residente legal, lo que lo convirtió en un potencial sujeto de deportación.

 

  • Por qué podrías perder la ciudadanía

 

No todas las personas naturalizadas están en la mira de USCIS.

Sí hay algunas causales para perder la ciudadanía, como servir a un gobierno extranjero o a un Ejército contrario a Estados Unidos, o que haya una condena por traición o por intento de derrocar al gobierno. Otra de las razones es haber mentido en los datos de identidad o la información personal que se presenta en la aplicación. Por ejemplo, no haber sido honesto en casos de afiliaciones políticas (como pertenencia a partidos políticos u organizaciones consideradas extremistas por el Departamento de Estado).

 

  • Qué se considera fraude

 

En abril de 2017 se conoció una discusión entre jueces de la Corte Suprema en la que el presidente del máximo tribunal, John Roberts Jr., se puso como ejemplo en una discusión en la que se medía hasta dónde es capaz de llegar el gobierno para revocarle la ciudadanía a una persona que dijo alguna mentira en su declaración.

 

"Hace un tiempo, yo manejé a 60 millas por hora en una zona de 55 millas (...) Y no fui arrestado", dijo el juez Roberts. "Ahora usted dice que si yo contesto que 'no' (excedí la velocidad permitida) 20 años después de que fui naturalizado como ciudadano, ¿usted podría tocar mi puerta y decirme que no soy estadounidense?", preguntó el magistrado a Robert Parker, un abogado del Departamento de Justicia que era consultado en la audiencia. "Si nosotros podemos probar que usted deliberadamente mintió al responder esa pregunta, entonces sí (le podemos quitar la ciudadanía)", señaló Parker.

 

Los jueces mostraron entonces su preocupación por la amplitud del cuestionario y el alto riesgo en el que pueden estar los naturalizados por omitir u obviar información. Parker entonces explicó que la ley se aplicaba solo en el caso de que se hubiesen dicho mentiras bajo juramento.

 

  • ¿Hay razones para preocuparse?

 

Si usted contestó las preguntas de la aplicación con exactitud y la verdad, no.

 


Fuente: UN

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