Inmigración y otras claves del discurso de Trump este martes en el Congreso

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Inmigración y otras claves del discurso de Trump este martes en el Congreso

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El presidente pronuncia su primer discurso del Estado de la Unión.

Se prevé que no sólo insista en alabar sus éxitos, sino que concrete políticas para el futuro, en materias como inmigración e infraestructura.

 

Hablará de infraestructura, comercio, economía y, evidentemente, de inmigración. Eso si el presidente Donald Trump no se sale del guión preparado con su equipo y no emprende una de sus improvisaciones ya clásicas en los eventos de campaña.

 

Este será el primer discurso sobre el Estado de la Unión que presente Donald Trump ante las dos cámaras legislativas reunidas en la misma sala. Como marca la tradición política, hará balance de su primer año en el gobierno y marcará prioridades para 2018. Según lo dicho por su entorno en varios medios, será un mensaje optimista.

 

Desde las 9pm EST (6pm PST), Trump presentará un Estados Unidos más fuerte, orgulloso y seguro de sí mismo. No esconderá su patriotismo y pretenderá que su mensaje vaya más allá de los electores que lo respaldaron en 2016. Y parece que la inmigración tendrá un rol esencial.

 

Con el futuro de los dreamers y el muro fronterizo encallados en Washington DC, el presidente insistirá ante los legisladores en su propuesta migratoria lanzada la semana pasada. Propone ofrecer la ciudadanía a medio plazo a 1.8 millones de dreamers a cambio de un endurecimiento de los programas de inmigración legal y de una inversión pública de 25,000 millones para levantar el muro entre Estados Unidos y México.

 

Además, el mandatario tiene previsto anunciar un plan para reconstruir las infraestructuras del país, que requerirá una inversión de miles de millones de dólares durante diez años.

 

Pero la política no sólo se hará este martes en el palco presidencial. Tanto la Casa Blanca como la minoría demócrata, invitaron a miembros de la sociedad civil para simbolizar el país que quieren y que no quieren.

 

Crítica con Trump, se sentará en el Congreso y escuchará al presidente Cindy García. Su esposo fue deportado tras 30 años en Estados Unidos y ahora quiere que el presidente la vea allí, sentada. “Quiero que diga cómo puede justificar lo que le hicieron a mi esposo, que no tiene antecedentes criminales”

 

La Casa Blanca, sin embargo, invitó a la madre de una menor asesinada por la MS-13, una pandilla que el gobierno ha vinculado recurrentemente con los peligros de la inmigración. Evelyn Rodríguez, la madre de la adolescente Kayla Cuevas, dice que no va por motivos políticos, sino para pedir al presidente fondos para los estudiantes de las escuelas de Long Island, zona de Nueva York que ha sufrido un recrudecimiento de la violencia de la pandilla.

 

De lo que Trump presumirá, según sus asesores, es de la mejora de la economía estadounidense a gran escala. Le acompaña un crecimiento anual del 3%, récords históricos en la bolsa, una baja tasa de desempleo en el 4.1 % y la mayor reforma fiscal del país en varias décadas.

 

Los logros

 

Reforma de impuestos: Aunque el presidente suele decir, con notable imprecisión, que ha firmado más leyes que Harry Truman (1945-53), su único gran logro legislativo es la Ley de Reforma de Impuestos con la que se rebajó sustancialmente las tasas a las corporaciones y en menor medida a los ciudadanos.

 

La Casa Blanca también muestra con orgullo el desmontaje de regulaciones (laborales, ambientales, financieras) que dejó el presidente Barack Obama y que consideran que eran lesivas al crecimiento económico.

 

Corte Suprema: En la lista de logros, casi siempre va de segundo punto el nombramiento de Neil Gorsuch como magistrado del máximo tribunal de la nación. La ratificación de Gorsuch mantuvo el llamado balance ideológico de la Corte, que pudo haberse inclinado a la izquierda si Obama hubiera logrado que el Senado considerara la nominación que hizo para sustituir al fallecido campeón de los conservadores Antonin Scalia.

 

En donde el presidente está logrando un cambio a favor de una visión más conservadora de la ley es en las cortes de apelación, donde ha roto el récord de las últimas cuatro décadas al conseguir el nombramiento de 11 jueces de circuitos.

 

ISIS: Trump siempre fue un duro crítico de la estrategia del gobierno precedente contra el grupo extremista islámico ISIS. Durante su año de gobierno, los extremistas han visto perder casi la totalidad del territorio que controlaban entre Siria e Irak, por una política más agresiva

 

Aunque algunos expertos señalan que aparte de reducir sustancialmente el control de Casa Blanca sobre las operaciones, la derrota de ISIS se logró con la continuación de la estrategia que se venía aplicando desde los últimos años de Obama. Sin embargo, Trump lo anota en su lista de éxitos.

 

Economía: Con el desempleo en bajos históricos, particularmente entre negros, hispanos y mujeres, como suele repetir el presidente, o la expansión constante de los mercados bursátiles, Trump considera tener razones para esperar la felicitación de la sociedad estadounidenses.

 

Pero el bueno momento de la economía es otro aspecto que muchos consideran que se debe a la continuación de políticas heredadas. Sin embargo, el sector empresarial cuenta con un aliado en la Casa Blanca como pocas veces en la historia reciente. La reforma impositiva y el desmantelamiento de regulaciones que afectaban a algunos sectores, es demostración de eso.

 

Los objetivos

 

Reforma migratoria: El tema más espinoso del arranque del segundo año de la presidencia de Trump es el mismo en el que el gobierno republicano ha exhibido su cara más feroz: el control de la inmigración, ilegal y legal. El Senado está abocado a lograr una solución al caso de los dreamers, niños traídos a EEUU por padres indocumentados, antes de que el 8 de febrero el gobierno vuelva a quedarse sin fondos.

Los llamados dreamers han quedado como pieza de negociación a cambio del reforzamiento de la seguridad en la frontera y de la construcción del polémico muro con México.

 

En líneas generales el presidente ha expresado su apoyo a la iniciativa de los senadores Tom Cotton y John Perdue que impone duras restricciones a la inmigración. Pero la posibilidad de que una reforma integral sea considerada en el Congreso no está clara, por el previsible enfrentamiento entre sectores conservadores y moderados del Partido Republicano.

 

Infraestructura: Desde el año pasado se espera que el presidente presente el plan para la recuperación de la infraestructura, un sector que en la campaña Trump aseguró que estaba en un estado “vergonzoso”. El problema es que un plan de inversiones públicas para el sector no es algo que los republicanos suelan ver con buenos ojos. De hecho, ese tipo de planes son más propios de los demócratas. Obama puso uno en marcha para tratar de reanimar la economía tras el colapso de 2008.

 

En la última semana ha trascendido que la Casa Blanca planteará un fondo de hasta 200,000 millones de dólares con el que activar hasta 1 billón de dólares en inversión privada y regional para reparar y construir aeropuertos, puertos, autopistas y canales de navegación, entre otras obras.

 

Estado de bienestar: Uno de los objetivos republicanos ha sido buscar ahorros en el sistema de bienestar social, que representaba para 2016 cerca del 60% del presupuesto federal. Los conservadores critican particularmente los programas para la atención de la pobreza, que consideran dinero gastado sin controles, y Medicaid, los programas de salud para personas pobres.

 

“Estamos viendo muy de cerca la reforma del estado de bienestar, y eso ocurrirá después de los impuestos, muy pronto, poco después de los impuestos”, dijo Trump en una reunión de gabinete en diciembre pasado.

 

Aunque es un punto intocable para liberales y algunos conservadores moderados, la Casa Blanca quiere aprovechar las mayorías en el Congreso para hacer ahorros que ayuden a reducir el déficit, cuya proyección aumentó a raíz de la nueva ley de impuestos.

 

Fuente: UN

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